De San Sebastián a Sebastián
Por John Carrillo
“El corazón de un maricón es un océano lleno de secretos.” La bola negra
La guerra civil española es una herida que ha tardado en cicatrizar, pero que aún sigue abierta. Casi un siglo después, este conflicto armado aún sigue teniendo repercusiones para muchísimas familias españolas, que, hasta el día de hoy, sufren con las consecuencias que trajo esta disputa por el poder. Para algunos, un dolor no vivido, pero heredado; una mancha violenta, difícil de limpiar, que forma parte de la identidad reciente de la sociedad española. Y es precisamente desde este escenario, que la película La bola negra (2026) sienta sus bases para contarnos su historia que involucra tanto a Federico García Lorca como a Sebastián (Álvaro Lafuente Calvo), y a Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau); cómo también a Teresa (Lola Dueñas), la hija de Sebastián; y a su nieto Alberto (Carlos González). En la primera escena de esta película se muestra un trapo blanco en el que está escrito “Viva Mussolini”. Un mal presagio para un pueblo en fiesta que se prepara para la llegada de los italianos. En esta España rural de comienzos del siglo XX hay un cierto aire colorido y vibrante que, dentro de las escenas iniciales que retrata la película; nos recuerdan los cuadros de Ramón Casas. Abruptamente todo este ambiente festivo y tranquilo se convierte en un territorio de guerra, y en una carnicería que parece salida de los cuadros de Francisco Mateos, de José Luís Rey Vila, o de Ramón Puyol. En esta secuencia vemos cuerpos que yacen muertos, malheridos, o mutilados en el suelo. Algunas de estas gentes angustiosamente se arrastran para protegerse de los ataques que vienen desde los aviones que pertenecen al ejército italiano. De ahí en adelante todo se entrelaza, y pasaremos de los bandos “republicano” y “sublevado” de la guerra civil, a una interpolación de tiempos en donde el pasado repercute en el presente. Todo se centrará en buscar las heridas y los traumas que duelen en el presente, y que surgieron en algún punto del pasado; precisamente, ese es el leitmotiv que atraviesa a la película. Alberto irá tras las huellas de su abuelo, así como Sebastián irá sobre la huellas que dejó Federico García Lorca. Cada una de las historias irá trenzando los hilos que van estructurando esta trama, e irá revelándonos que para comprender nuestros miedos, traumas, y fantasmas actuales; inevitablemente, muchas veces tendremos que ir a buscarlos al pasado. Al desenterrar esos viejos traumas, de nuevo aparecerán esos fantasmas, pero de igual manera, al encontrar los motivos; podremos reconocer mucho mejor la historia de nuestros miedos. Por lo demás, el largometraje dirigido por Javier Calvo y Javier Ambrossi es una película muy bien lograda. Desde la actuación de sus personajes, hasta la dirección de fotografía, el vestuario, y la dirección de arte, este filme español es una super producción de gran factura. Muy seguramente esta película tendrá un reconocimiento a nivel mundial, y su renombre será bien merecido. La bola negra probablemente también obtenga muchos más galardones cinematográficos, y sin duda será una de las protagonistas en los futuros premios Oscar de 2027.